Siempre con el mismo cuento: "Está todo en la cabeza". Por eso odio ir al médico. Nunca me van a decir nada nuevo.
Esta bien. Reconozco que el origen de los síntomas puede ser por nerviosismo, aunque a veces uno no encuentra el hecho puntual que lo hace estar nervioso. Pero, A VER SI SE ENTIENDE LA PUTA MADRE, QUE EL ORIGEN SEA PSÍQUICO NO SIGNIFICA QUE LA CURA SEA DEJAR DE ESTAR NERVIOSO. El cuerpo no funciona de esa manera.
Está todo en la cabeza, me vienen diciendo hace años, mientras me agarran puntadas de un dolor abdominal lacerante y tortuoso. No puedo hacer nada. Simplemente retorcerme de dolor intentando amortiguarlo. Me saca de cualquier actividad que esté haciendo. Pero claro, está todo en la cabeza, ¿No te das cuenta?
Creo que la medicina va a dar un gran salto, cuando se descubra como hacer para que lo psíquico no impacte en lo físico. Mientras tanto, la solución va a ser decir lo que diría cualquier hijo de vecino. Está todo en la cabeza.
-¿Por qué no apoyás media hora el "locu" en la silla y te pones a estudiar?- Diagnóstico del Dr Ponzosnik, año 1999.
lunes, 2 de junio de 2014
domingo, 25 de mayo de 2014
7 Minutos
"Morir en el acto". Ahora me doy cuenta que es sólo una frase hecha. Inventada por personas que jamás murieron. No se cuanto tiempo más voy a permanecer así, con la cabeza apoyada en la baldosa fría de mi cocina, con la mirada fija y cada vez más borrosa hacía el patio. Y esa horrible humedad de mi propia sangre. "Al menos no sufrió", dirán algunos. El sufrimiento de caer progresivamente en este estado del que tanto se habla, pero que nadie conoce. Estoy entrando en la última y peor desesperación que puede tener un ser humano. La agonía. El saber lo que pasa, y no saber lo que me espera. Ese estado intermedio, sofocante, asfixiante. Esto ya lo hice alguna vez. De chico, me gustaba contener la respiración debajo del agua. Mi record fue un minuto y medio. En algún lado leí que a los 7 minutos se destruían todas las células cerebrales. La muerte, propiamente dicha. Tendría que haber pensado en eso antes de volarme la sien de la forma en que lo hice. "Morir en el acto", es una eternidad. No se que tan cerca estoy de esos 7 minutos, ni qué tan preciso fue el estudio que determinó que eran 7 minutos... no puedo. No puedo seguir una línea de pensamiento. No veo nada, no siento nada. Soy un simple peso muerto, sobre el que ya no poseo control.
El mayor misterio en su forma lógica, realista. La peor de sus versiones.
El mayor misterio en su forma lógica, realista. La peor de sus versiones.
jueves, 24 de abril de 2014
El curro ideológico
Antes que nada, quiero aclarar que esta nota no tiene intención de fomentar la discriminación. Mi papá es cantor religioso en una sinagoga, y mi mamá prende velas todos los viernes a la noche antes de ir a rezar.
En la imprenta donde laburo, sumamos hace poco un vendedor nuevo. Un judío ortodoxo (esos que ven en la calle, con la barba, los rulos en las patillas, de traje y sombrero) de apenas 22 años. Mi edad. Más chico, de hecho (yo nací en mayo y él en diciembre). La diferencia es que este muchacho está casado, con un hijo, y tiene departamento propio hace 3 años.
Hace unos días, conversando, me preguntó con cierta intriga por qué yo no estaba casado. Le respondí que todavía soy muy joven, que todavía no me da el cuero para mantenerme a mi mismo, etc. Su respuesta fue la siguiente:
Qué loco. A mi, con mi señora nos presentaron de muy chicos, nos casaron, Y NOS DIERON EL DEPARTAMENTO, CON MUEBLES Y TODO.
-¿Quienes?
-El templo. No, sinó no llego ni loco a pagar ni un alquiler. Los ortodoxos nos ayudan, con tal de que mantengamos nuestro estilo de vida.
Bueno. Eso al menos respondió mi duda de cómo un pendejo en su primer laburo ya vivía por su cuenta, y de hecho ya pensaba en comprarse un auto, etc. Pero, a su vez, me vinieron a la mente unas 500 preguntas más.
Por ejemplo. ¿De dónde saca la plata el bendito templo, para regalarle un departamento a un tipo (y andá a saber a cuantos más), cuyo único mérito fue casarse y respetar el estilo de vida judío?
A ver, quiero creer que no es el Estado quien financia esta locura con los impuestos de la gente. Que una institución reciba plata por decir que Dios existe, y que esa plata vaya destinada a que un tipo viva de arriba mientras se caga de risa de los demás, me parece algo que va más allá del respeto por la cultura del otro.
No se, para pensar...
Si no creés, respetá. Dicho popular.
En la imprenta donde laburo, sumamos hace poco un vendedor nuevo. Un judío ortodoxo (esos que ven en la calle, con la barba, los rulos en las patillas, de traje y sombrero) de apenas 22 años. Mi edad. Más chico, de hecho (yo nací en mayo y él en diciembre). La diferencia es que este muchacho está casado, con un hijo, y tiene departamento propio hace 3 años.
Hace unos días, conversando, me preguntó con cierta intriga por qué yo no estaba casado. Le respondí que todavía soy muy joven, que todavía no me da el cuero para mantenerme a mi mismo, etc. Su respuesta fue la siguiente:
Qué loco. A mi, con mi señora nos presentaron de muy chicos, nos casaron, Y NOS DIERON EL DEPARTAMENTO, CON MUEBLES Y TODO.
-¿Quienes?
-El templo. No, sinó no llego ni loco a pagar ni un alquiler. Los ortodoxos nos ayudan, con tal de que mantengamos nuestro estilo de vida.
Bueno. Eso al menos respondió mi duda de cómo un pendejo en su primer laburo ya vivía por su cuenta, y de hecho ya pensaba en comprarse un auto, etc. Pero, a su vez, me vinieron a la mente unas 500 preguntas más.
Por ejemplo. ¿De dónde saca la plata el bendito templo, para regalarle un departamento a un tipo (y andá a saber a cuantos más), cuyo único mérito fue casarse y respetar el estilo de vida judío?
A ver, quiero creer que no es el Estado quien financia esta locura con los impuestos de la gente. Que una institución reciba plata por decir que Dios existe, y que esa plata vaya destinada a que un tipo viva de arriba mientras se caga de risa de los demás, me parece algo que va más allá del respeto por la cultura del otro.
No se, para pensar...
Si no creés, respetá. Dicho popular.
martes, 22 de abril de 2014
Hipocresía
Créanme que tuve que mirar dos veces, nota por nota. No puedo creer que todavía no hice ninguna mención por escrito sobre este tema.
La hipocresía. De los creadores de "Este tipo es un estúpido, pero yo hago lo mismo" y "Me cambió la suerte, y ahora digo otra cosa", llega esta enfermedad típica de los que son incapaces de ver las cosas con el ojo del otro.
Son un ejemplo de gente tóxica. Los que dicen lo que les conviene. Los que salvan su culo y luego critican reclinados en su sillón. Los que dicen hablar por todos, pero ante la chance de progresar pisando cabezas, no lo dudan un instante. Y hay miles de ejemplos más, todos centrados en situaciones en las que se defiende una postura de manera altanera, soberbia, o dando a entender que la versión opuesta es indefendible.... y sin embargo, a la hora de actuar en cuestiones similares, su accionar es totalmente distinto.
Por lo general, la solución que propongo para no hacerse malasangre ante este tipo de conflictos sociales, es ignorarlos o alejarse. Pero esta vez les propongo algo diferente:
Háganlos quedar en ridículo. La mejor forma de combatir a un hipócrita es hacerlo chocar contra sus propias palabras. Ponerle delante una dosis de si mismo, es una buena forma de hacerlos callar, o al menos hacerlos medir mejor lo que dicen o hacen.
Antes de quejarte por el ruido, acordate de este día. Conclusiones Hogareñas
La hipocresía. De los creadores de "Este tipo es un estúpido, pero yo hago lo mismo" y "Me cambió la suerte, y ahora digo otra cosa", llega esta enfermedad típica de los que son incapaces de ver las cosas con el ojo del otro.
Son un ejemplo de gente tóxica. Los que dicen lo que les conviene. Los que salvan su culo y luego critican reclinados en su sillón. Los que dicen hablar por todos, pero ante la chance de progresar pisando cabezas, no lo dudan un instante. Y hay miles de ejemplos más, todos centrados en situaciones en las que se defiende una postura de manera altanera, soberbia, o dando a entender que la versión opuesta es indefendible.... y sin embargo, a la hora de actuar en cuestiones similares, su accionar es totalmente distinto.
Por lo general, la solución que propongo para no hacerse malasangre ante este tipo de conflictos sociales, es ignorarlos o alejarse. Pero esta vez les propongo algo diferente:
Háganlos quedar en ridículo. La mejor forma de combatir a un hipócrita es hacerlo chocar contra sus propias palabras. Ponerle delante una dosis de si mismo, es una buena forma de hacerlos callar, o al menos hacerlos medir mejor lo que dicen o hacen.
Antes de quejarte por el ruido, acordate de este día. Conclusiones Hogareñas
martes, 15 de abril de 2014
Libertad Relativa
Por naturaleza, las personas tenemos un poder muy grande que nos ha distinguido de otras especies, y es el poder de razonamiento. El poder de no quedarnos en el "¿Qué?" y averiguar el "¿Por qué?", "¿Cómo?" y "¿Para qué?. A este maravilloso don, yo le agregaría una herramienta más:
Nosotros nacemos con la capacidad de elegir.
Tras la etapa de la infancia, en la que aprendemos valores superficiales de "bien" y "mal", "lindo" y "feo" y un montón de adjetivos opuestos sobre cosas muchísimo más complejas, llegamos a una etapa en la que muchos tienen una crisis de existencialidad: aprendemos que todo lo que nos dicen y nos dijeron debe ser tomado entre pinzas. Que toda verdad es relativa, que toda información lleva una carga de subjetividad por parte de la fuente.
¿Pero cómo? ¿Si nos mintieron en esto, en qué más nos pueden mentir?
NO SEÑORES. No todo lo que nos dijeron es mentira. Nuestro entorno social nos ha dado su versión, y está en nosotros ELEGIR encerrarse cuan fanático religioso, o descubrir si hay algo más. Ahí es donde está nuestra libertad. Porque no hay ningún líder malévolo que haya puesto opciones limitadas a su antojo, y el ser humano tiene la capacidad innata de averiguar, descubrir y comprobar cosas nuevas acerca de las infinitas opciones que nos da la naturaleza.
Voy a necesitar otra nota para hablar de casos más particulares, pero básicamente la idea que quiero dejar es esta: Tomen recaudos, y vivan despreocupados.
Y no sean tan crédulos con las boludeces que publican en Taringa.
-¡Vos podés hacer algo tan simple como dejar eso que te hace mal a vos, y nos hace mal a todos!
-No, no te puedo explicar porque no entendés como funciona una compulsión.
Conversaciones detrás de las paredes
Nosotros nacemos con la capacidad de elegir.
Tras la etapa de la infancia, en la que aprendemos valores superficiales de "bien" y "mal", "lindo" y "feo" y un montón de adjetivos opuestos sobre cosas muchísimo más complejas, llegamos a una etapa en la que muchos tienen una crisis de existencialidad: aprendemos que todo lo que nos dicen y nos dijeron debe ser tomado entre pinzas. Que toda verdad es relativa, que toda información lleva una carga de subjetividad por parte de la fuente.
¿Pero cómo? ¿Si nos mintieron en esto, en qué más nos pueden mentir?
NO SEÑORES. No todo lo que nos dijeron es mentira. Nuestro entorno social nos ha dado su versión, y está en nosotros ELEGIR encerrarse cuan fanático religioso, o descubrir si hay algo más. Ahí es donde está nuestra libertad. Porque no hay ningún líder malévolo que haya puesto opciones limitadas a su antojo, y el ser humano tiene la capacidad innata de averiguar, descubrir y comprobar cosas nuevas acerca de las infinitas opciones que nos da la naturaleza.
Voy a necesitar otra nota para hablar de casos más particulares, pero básicamente la idea que quiero dejar es esta: Tomen recaudos, y vivan despreocupados.
Y no sean tan crédulos con las boludeces que publican en Taringa.
-¡Vos podés hacer algo tan simple como dejar eso que te hace mal a vos, y nos hace mal a todos!
-No, no te puedo explicar porque no entendés como funciona una compulsión.
Conversaciones detrás de las paredes
sábado, 22 de febrero de 2014
Farewell
Porque cuando el egoismo y la estupidez satura, cuando los terceros manipulan en contra, cuando te construyen internamente algo que no pedís, y uno se lo calla o no lo frena a tiempo, hablar ya no alcanza.
El desencadenante siempre va a ser una boludez. El trasfondo es una acumulación de motivos suficiente para prender fuego y convertir en cenizas la paciencia de cualquiera.
Una vez más, esa sensación de que algo se me está muriendo interiormente. Que tuve que destruir a martillazos algo que estuvo mal construido de entrada.
Perdón, una vez más, por vender una bondad frágil, mentirosa y con fecha de vencimiento.
Farewell
Verás, hay dos tipos de gente enojada. El explosivo, que es el cliente que viene todos los días de mal humor a gritarle al cajero del supermercado. Y el implosivo, que es el cajero que se banca las quejas, hasta que un día se satura y mata a todos en el local.
Jack Nicholson en Locos de Ira
lunes, 17 de febrero de 2014
Crecimiento gradual
La madurez no es ningún click. No es algo que se logre de un día para el otro ni, salvo raras excepciones, algo que se llegue a completar al 100%. Afortunadamente el niño interior, conformado por la curiosidad y el deseo innato de divertirse con cosas simples, nunca se termina de perder.
Crecer implica organización. No dejar todo para último momento sin un verdadero motivo.
Crecer es, en primera instancia, comprender que somos más dependientes del reloj que de cualquier otra adicción nociva, y es probablemente el reloj la mayor causa de reducción de años de vida. Pero el adulto aprende a verlo como un gráfico en torta. Tiempo de esfuerzo (trabajar/estudiar), tiempo de descanso, y tiempo de ocio. Y crecer implica estar concentrado en la primera, para estar cansado en la segunda y disfrutar al máximo la tercera.
Crecer es dejar de lado aquella infantil división entre "bien" y "mal", y analizar con mayor precisión los motivos de cada sector en cada caso particular. En todo caso, esa línea divisoria pasaría a estar conformada, en la mayoría de los casos, por porcentajes de "ambición" y "bienestar común", cuya base es la capacidad individual de ponerse en el lugar del otro.
Crecer es comprender que el sistema educativo es al revés de como dice ser. Que los primeros años son los que sirven para aprender, y los años posteriores son aquellos en los que se desarrolla el entorno social, y el programa educativo no es más que una base de cultura general variada.
Crecer es asumir responsabilidades para ser autosuficiente y ver la vida con otra perspectiva.
-Es sólo un trabajo de secundaria, no tiene importancia.
-En la primaria me dijiste lo mismo. ¿Cuando va a empezar a importar?
-Nunca.
American Dad
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